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Dicen que en la Costa del Sol el sol siempre manda, pero de vez en cuando, las nubes deciden darle un respiro a nuestras flores y regalarnos un día de lluvia. Y aunque pueda parecer que el plan se tuerce, Estepona bajo la lluvia tiene un duende diferente. Las calles del casco antiguo brillan de otra manera, el aroma a tierra mojada se mezcla con el de la dama de noche y la ciudad se vuelve más recogida, más nuestra.

Si te ha pillado el chaparrón paseando, no guardes el paraguas con tristeza. Aquí te contamos cómo disfrutar de un día gris con todo el color del sur.

Un paseo bajo los soportales y museos

La lluvia es la excusa perfecta para visitar el Orquidario, donde estarás a salvo bajo sus cúpulas de cristal mientras disfrutas de una selva tropical en pleno centro. También puedes perderte por las salas del Museo Arqueológico o, simplemente, pasear con calma.

Si eres de los que no sueltan la cámara ni con nubes, recuerda que ya te contamos cuáles son los 5 rincones más instagrameables del casco antiguo de Estepona. Con el suelo mojado, los reflejos de las macetas de colores en las calles blancas crean unas fotos que parecen pintadas al óleo. ¡Pura magia!

El mejor refugio: El calor de una buena mesa

Pero seamos claros: cuando el cielo se pone gris, lo que más apetece es el calor de un hogar. Ahí es donde entra en juego el Restaurante Abanico en Estepona.

Cruzar nuestra puerta un día de lluvia es como recibir un abrazo. En Restaurante Abanico nos encanta ese ambiente acogedor que se crea cuando fuera chispea y dentro suena el tintineo de las copas y el murmullo de una buena charla. Nuestro compromiso es que te olvides de la humedad de la calle en cuanto sientas el aroma que sale de nuestra cocina.

Sabores que quitan el frío (y las penas)

¿Qué hay mejor para un día de lluvia que descubrir nuevos sabores? Te invitamos a que te acomodes, te quites la chaqueta y te dejes llevar por nuestra propuesta gastronómica. En nuestra carta encontrarás ese plato con «pellizco» que te hará reconciliarte con el tiempo.

Desde un buen vino de la tierra para entrar en calor, hasta esas carnes y tapas cocinados con el mimo que solo el equipo de Restaurante Abanico en Estepona sabe darle. Porque aquí no solo servimos comida; servimos momentos de paz para que, aunque fuera esté lloviendo a mares, dentro de nuestro restaurante siempre brille el sol.