Si hay un protagonista que se lleva todas las miradas (y los olés) en nuestra costa, ese es el atún. Pero no hablamos de un atún cualquiera; hablamos de ese que llega a nuestra cocina con el brillo del Mediterráneo todavía en la piel y que nosotros mimamos como si fuera el tesoro más grande de Estepona.
En Restaurante Abanico Estepona, creemos que cocinar este manjar es casi un ritual. No hace falta disfrazarlo con mil salsas ni artificios; cuando el producto tiene alma, lo único que necesita es un poquito de cariño, el punto justo de calor y ese «duende» que le ponemos a todo lo que sale de nuestros fogones.
El arte de la sencillez
¿Cuál es nuestro secreto? No hay misterios, solo compromiso. El compromiso de elegir la mejor pieza, de entender su textura y de respetar sus tiempos. Para nosotros, ver cómo el atún se sella por fuera mientras mantiene toda su jugosidad y ese color rosado tan característico por dentro, es pura poesía gastronómica.
Queremos que, al sentarte a nuestra mesa, sientas que el mar te está saludando. Que cada bocado sea un viaje directo a las aguas cristalinas de nuestra costa, con esa calidez que solo da el trabajo hecho a mano y con el corazón.
Nuestro plato estrella: El Atún a la Parrilla
Si eres de los que disfrutan con los sabores auténticos, no puedes pasar por aquí sin probar nuestro ya famoso atún a la parrilla. Es, sencillamente, uno de los orgullos de la casa. Pasado por el fuego con la precisión de quien conoce bien su oficio, para que cuando llegue a tu mesa, el aroma te conquiste antes que el tenedor.
¿Quieres que te vayamos reservando sitio? Puedes echar un vistazo a nuestro atún a la parrilla y al resto de delicias en nuestra carta, donde el sabor del sur te está esperando con los brazos abiertos.
Mucho más que una cena
Venir al Restaurante Abanico luego de conocer los 5 rincones más instagrameables del caso antiguo de Estepona a probar nuestro atún es la excusa perfecta para dejarte cuidar. Aquí no hay prisas. Nos encanta ver cómo disfrutáis de la sobremesa, cómo compartís impresiones sobre el plato y cómo, entre risa y risa, os sentís como en vuestro propio patio andaluz.
Porque en Estepona se vive bien, pero en nuestra mesa, se vive con arte.